¿Que es el VIH/SIDA?

 

 

El VIH es un virus. Un virus no es más que una serie de instrucciones para hacer nuevos virus, que está envuelto en algo de grasa, proteína y azúcar. El virus no puede hacer nada sin células vivas; es como un cerebro sin cuerpo. Para poder crear más virus (y todas las otras cosas desagradables que hace), el virus tiene que infectar una célula. El VIH infecta principalmente a las célul

as T, también conocidas como células CD4+ o células T colaboradoras. Éstas son glóbulos blancos que ponen al sistema inmunológico en actividad para luchar contra las enfermedades. Una vez dentro de la célula, el VIH comienza a producir millones de pequeños virus que, finalmente, ma tarán a la célula y luego irán a infectar a otras.

El VIH (acrónimo de Virus de la Inmunodeficiencia Humana) es el agente de transmisión determinante del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). Según el Comité Internacional de Taxonomía de Virus (ICTV) el VIH se incluye en el género Lentivirus, encuadrado en la subfamilia Orthoretrovirinae de la familia Retroviridae.

Fue descubierto e identificado como el agente de la naciente epidemia de (SIDA) por el equipo de Luc Montagnier en Francia en 1983. El virión es esférico, dotado de una envoltura y con una cápside proteica. Su genoma en una cadena de ARN monocatenario que debe copiarse provisionalmente a ADN para poder multiplicarse e integrarse en el genoma de la célula que infecta. Los antígenos proteicos de la envoltura exterior se acoplan de forma específica con proteínas de la membrana de las células infectables, especialmente de los linfocitos T4.

El proceso de conversión de ARN en ADN es una característica principal de los retrovirus y se lleva a cabo mediante acciones enzimáticas de transcriptasa inversa. Con la demostración de la existencia de la transcriptasa inversa, se inició en la década de 1970 la búsqueda de los retrovirus humanos, que permitió el aislamiento en 1980 del virus de la leucemia de células T del adulto, HTLV-I (R. Gallo y cols.)

El VIH tiene un diámetro de aproximadamente 100 nanómetros. Su parte exterior es la cubierta, una membrana que originalmente pertenecía a la célula de donde el virus emergió. En la cubierta se encuentra una proteína del virus, la gp41, o glicoproteína transmembrana. Conectada a la gp41 está la gp120, la cual puede unirse al receptor CD4 localizado en la superficie de los linfocitos T para penetrar en ellos. El núcleo tiene la cápside, compuesta por la proteína p24. En su interior está el ARN, la forma de información genética del VIH.

Descubrimiento

Desde 1981 se detectaron casos sorprendentes de infección por Pneumocystis jiroveci (entonces designado Pneumocystis carinii), un hongo emparentado con las formas originales de los Ascomycetes, conocido por infectar a pacientes severamente inmunosuprimidos. Inicialmente se observó un grupo de casos semejantes en los que estaban implicados varones homosexuales y donde aparecían a la vez infección por citomegalovirus y candidiasis. Se pensó primero que la causa debía estar ligada a prácticas comunes entre la población homosexual masculina.

Pronto empezaron a aparecer casos que afectaban a varones o mujeres heterosexuales usuarios de drogas intravenosas, así como a sus hijos; también entre pacientes no homosexuales y con hábitos saludables que habían recibido transfusiones de sangre entera o de productos sanguíneos por su condición de hemofílicos. Pronto se pensó, por criterios básicamente epidemiológicos, que la causa debía ser un agente infeccioso que se transmitía de forma semejante a como lo hace el virus de la hepatitis B.

Distintos equipos empezaron a buscar un virus asociado a los casos conocidos de inmunodeficiencia adquirida, tal vez un retrovirus como el que se sabía producía la inmunodeficiencia del gato o como el HTLV, productor de un tipo de leucemia . En 1983, en el Instituto Pasteur de París, un equipo dedicado a la investigación de la relación entre retrovirus y cáncer dirigido por J.C. Chermann, F. Barré-Sinoussi y L. Montagnier, encontró un candidato al que denominó lymphadenopathy-associated virus (virus asociado a la linfoadenopatía, LAV).

En 1984 el equipo de R. Gallo, descubridor del HTLV, único retrovirus humano conocido hasta entonces, confirmó el descubrimiento, pero llamando al virus human T lymphotropic virus type III (virus linfotrópico T humano tipo III, con las siglas HTLV-III). Se produjo una subsecuente disputa sobre la prioridad en la que quedó claro que Gallo había descrito el virus sólo después de haber recibido muestras de los franceses. L. Montagnier y el equipo francés actuaron con moderación y dignidad, mientras que R. Gallo produjo uno de los espectáculos más lamentables de la ciencia moderna. Como parte de la resolución del conflicto, el virus adquirió su denominación definitiva, human immunodeficiency virus (HIV) que en castellano se expresa como virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

En el mismo año, 1983, en que se identificó el virus, diversos equipos empezaron a trabajar en la secuencia de su genoma, publicada a principios de 1985, y comenzó también la caracterización de sus proteínas.  

Transmisión

Hasta el momento, sólo se han demostrado y documentado tres formas de transmisión:

* Sexual. (Acto sexual sin protección). la transmición se produce por el contacto de secreciones infectadas como la mucosa genital, rectal y el semen.

* Parenteral (por sangre). Es una forma de contagio a través de jeringuillas contaminadas que se da por la utilización de drogas intravenosas o cuando los servicios sanitarios, como ha ocurrido a veces en países pobres, no usan las mejores medidas de higiene; también en personas, como hemofílicos, que han recibido una transfusión de sangre contaminada o productos contaminados derivados de la sangre; y en menor grado trabajadores de salud que estén expuestos a la infección en un accidente de trabajo como puede ocurrir si una herida entra en contacto con sangre contaminada; también durante la realización de piercings, tatuajes y escarificaciones.

* Vertical (de madre a hijo). La transmisión puede ocurrir durante las últimas semanas del embarazo, durante el parto, o al amamantar al bebé. De estas situaciones, el parto es la más problemática. Se puede tratar a la madre con antivirales en torno al parto para reducir considerablemente la probabilidad de transmisión al bebé (a menos del 1%).

¿Cuáles son los síntomas del VIH?

En en el período inmediatatamente posterior a la infección, no hay síntomas específicos. Dentro de las dos a cuatro semanas luego de la exposición al VIH, la persona podría tener síntomas similares a los de la gripe como son la fiebre, ganglios inflamados, dolor muscular, diarrea, fatiga o erupciones en la piel. En raras circunstancias, éstos ocurren dentro de los primeros días que siguen a la exposición.

Generalmente, estos síntomas desaparecen después de una o dos semanas. A menudo cuando ocurren, son tan leves que pasan desapercibidos, pero para algunas personas son lo suficientemente severos como para llamar al doctor.

Es importante tener en cuenta que estos síntomas son casi idénticos a los de otras enfermedades. Por eso hacerse la prueba es tan importante. Muy a menudo las personas que tienen síntomas se preocupan innecesariamente. Solamente, a través de la prueba del VIH, uno puede realmente saber si es o no VIH+. Todo lo demás son supocisiones y el VIH es un asunto demasiado importante como para estar adivinando al respecto.

¿Cómo sé si debería hacerme la prueba del VIH?

Se recomienda hacerse la prueba a las personas que pertenezcan a cualquiera de los siguientes grupos:

* Deberías hacerte la prueba al menos una vez al año, si tienes relaciones sexuales, especialmente, si has tenido tres o más parejas sexuales en los últimos 12 meses.
* Si es posible que te hayas expuesto al VIH, ya sea a través del sexo vaginal o anal, sin el uso de un condón o si has estado involucrado en cualquier otro comportamiento sexual de alto riesgo.
* Si has compartido o reutilizado agujas o jeringas para inyectarte drogas (incluídos los esteroides), o para hacerte tatuajes, perforaciones en el cuerpo o por cualquier otra razón.
* Si trabajas en el área de la salud y has tenido un accidente de trabajo como por ejemplo un contacto directo con la sangre o te hayas cortado con una aguja u otro objeto.
* Si no estás seguro de los riesgos sexuales que asume tu pareja o si tu pareja ha recibido un resultado positivo en la prueba del VIH.
* Si estás embarazada o estás considerando la posibilidad de tener un bebé.
* Si has padecido ciertas enfermedades incluyendo la tuberculosis (TBC) o una enfermedad de transmisión sexual (ETS) como la sífilis o el herpes.
* Si tienes cualquier razón para no estar seguro de si eres VIH+.

La prueba del VIH

La prueba del VIHmuestra si alguien está infectado con el VIH; el virus que ataca al sistema inmunológico y causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, más comúnmente conocido como SIDA. Hay varias pruebas diferentes que se pueden usar para determinar si eres portador del VIH. La primera prueba desarrollada para la detección inicial de la infección con el VIH: la prueba de inmuno absorbencia de union enzimática o, como es más comúnmente conocida ELISA o EIA (sigla en inglés), es la que se utiliza más frecuentemente.

Hacerse la prueba antes de los tres meses, podría conducir a un resultado confuso o falso negativo. Algunos centros de análisis recomiendan hacerce la prueba nuevamente a los seis meses. Todos, menos el 1% del total de aquellos que recibirán un resultado positivo, lo harán dentro de los tres meses (la seroconversión es el desarrollo de anticuerpos del VIH en la sangre, como resultado de la infección). Es extremadamente raro que la seroconversión tome más de seis meses para desarrollar anticuerpos detectables.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Copyright © 2007 Laspalmasvih Todos los derechos reservados